“¡Tú nunca vas a bajar de peso…!”

hace 8 años escrito por
Registro Desafío APP

Desde hace algún tiempo tengo el gran deseo de tener un segundo bebé. Como ya les dije, ser madre para mí ha sido un sueño desde siempre, no es que no le agradezca todos los días a Dios el hecho de tener a mi hija a lado mío, es solo que… ¡pues me encantaría tener otro bebé!

En las cuestiones “femeninas” siempre he sido un completo desastre (y por respeto a los hombres que puedan estar leyendo no entraré demasiado en detalles), el caso es que… no… no he podido volver a embarazarme.

Una muy linda chica me recomendó a un “excelente ginecólogo” del hospital Ángeles del Pedregal- aquí cabe mencionar que le tengo una muy especial aversión a dicho nosocomio (¡qué risa me da esa palabra!) porque ahí fue donde falleció mi mamá y tiene su consulta el asesino que la “operó” y también les dejo el nombre para que se cuiden de su mentada “fama” RAFAEL ÁLVAREZ CORDERO, o como yo lo llamo: “El único hombre que odio en la vida”-. Fui confiando en que este “gran médico” (que por cierto además de quedarme lejísimos cobraba la consulta en casi una tercera parte de mi quincena) me ayudaría a descubrir el por qué de mi repentina infertilidad.

Llegando al hospital, primero la confusión para dar con el edificio correcto del consultorio. ¡Ese lugar parece un laberinto! Subo al elevador y presiono el botón del piso que correspondía al consultorio (en ese momento no sabía que estaba en un edificio distinto al que tenía que ir) y en cuanto se abren las puertas, el primer consultorio que veo tenía la siguiente placa:

Doctor Rafael Álvarez Cordero

Cirugía Bariátrica

Lo único que quería hacer era meterme corriendo a buscar al carnicero, verlo cara a cara frente a muchas personas y decirle:

“Míreme bien, porque esta es la cara de una de las dos niñas a las que dejó huérfanas. Esta es la persona que se va a encargar de que todos se enteren cómo dejó a mi madre en manos de un practicante, cuando ella depositó todas sus esperanzas, dinero e ilusiones en un asesino maldito que retozaba en una playa mientras ella creía que la operaba. Usted tiene un lugar asegurado en el infierno…”

Bueno… algo por el estilo… pero no lo hice, sólo sentí un nudo en la garganta, una patada en el estómago y la mano de mi marido que me jalaba hacia el elevador diciendo:

-Vámonos, no tiene caso.

Me fui de ahí pensando que eso ya de por sí… era un mal presagio.

Finalmente llegué al consultorio del afamado y reconocido ginecólogo. La recepcionista me entregó la clásica tabla para llenar mi historia médica mientras esperaba mi turno. En la sala de espera había un par de embarazadas y sobre la mesa varias revistas viejas (¿en un consultorio médico? ¡qué raro!). Yo miraba a las futuras madres con un “poco de envidia”, y reitero, no porque yo no valore el tener a mi hija, sino porque la experiencia de estar embarazada realmente ha sido una de las mejores de mi vida y de verdad estaba loca por volver a vivirla.

Finalmente me tocó entrar. La oficina del doctor tenía toda clase de diplomas, reconocimientos, libros e incluso obras de arte que parecían caras (en ese momento pensé: “Dios, no sé si me alcancen los ahorros de mi vida para pagar esto… ¡ojalá hubiera ahorrado en la vida! jajaja). Platicó un poco conmigo para ponerlo en antecedente sobre mi caso y lo que buscaba; le hablé de mi primer embarazo, de cómo me operaron de los riñones embarazada y del asunto de la vesícula… y como eso había detonado la obesidad que era obvia en ese momento.

– Por favor, pase al baño, quítese la ropa y utilice una de las batas que encontrará en el clóset.

(¿Ya les dije que odio ir al ginecólogo? Bueno, pues ¡ODIO IR AL GINECÓLOGO!). Paso al consultorio donde estaba la espantosa mesa esa con los estribos. Una enfermera me prepara y me quedo esperando en esa “hermosa posición” por aproximadamente 10 minutos (¡mi sueño dorado caray!), finalmente entra el doctor, y comienza a “hacer su trabajo”. Tenía una cámara que transmitía a un monitor justo frente a mí y yo podía “conocerme a fondo” (jajaja). Hace “todo lo que tiene que hacer”, me pide que vuelva a ponerme mi ropa y que al terminar pase de nuevo a su oficina.

Al regresar, se sienta frente a mí y me dice que “aparentemente todo está bien” (Aaaah, pues menos mal, ¿ya me puedo embarazar entonces? ¿así de maravilloso es este doctor?), – Sí señora, “todo está muy bien”… pero TIENE QUE BAJAR DE PESO…- (¡NOOOOOO! ¿EN SERIO? ¡Qué bueno que alguien lo nota!), pero yo le tengo “LA SOLUCIÓN DEFINITIVA A SU PROBLEMA” . ¡Qué maravilla! en el mismo hospital dos doctores con “soluciones definitivas” para el sobrepeso… ¡debo estar en el cielo!

Abre una presentación en su computadora y comienza a hablarme de un tratamiento que tal vez conocen, se llama PRONOKAL (Ojo, yo no digo que funcione o no, sólo cuento mi experiencia con este “doctor” y dicho tratamiento). Me explica que se trata de un tratamiento consistente en “sobres” de proteína de alto valor biológico y que consta de varias fases, es decir, comienzas solo consumiendo los sobres por un tiempo como único alimento, y luego conforme pasan las fases tomas menos sobres e incluyes comida y etc, etc… Total que después de explicarme lo “maravillosa y efectiva” que es esta dieta me dice:

– Más o menos el gasto a la semana por el tratamiento en su fase inicial es de unos $8,000.00

-…Aaaaah, no… pues… “ta padre”… pero no tengo para nada esa cantidad de dinero.

– ¿Nooo?, ¿y tarjeta de crédito?

-… Pues sí, pero no creo poder con el costo total de eso, no tengo esa clase de solvencia…

Cierra muy indignado la computadora y me dice:

– Entonces… “¡TÚ NUNCA VAS A BAJAR DE PESO…!

Me quedé callada unos segundos, di un vistazo al consultorio al que NO REGRESARÍA NUNCA y sólo le dije: -“…Eso lo veremos”

Este “ginecólogo” de renombre y consultorio “nice” me ayudó muchísimo… me ayudó a meterme en la cabeza que los mejores profesionales, los que REALMENTE están interesados en ayudar a la gente con un problema como lo es el sobrepeso y la obesidad, no necesariamente están en los hospitales más caros, no son los que te cobran cantidades estratosféricas por tratamientos “de moda” y tienen colgados diplomas de universidades carísimas… Los verdaderos profesionales se preocupan por el bienestar de la gente… y pueden darte consulta en cualquier espacio físico, no importa si tienen o no obras de arte colgadas en las paredes o éstas están vacías… Lo que tienen lleno es el corazón… ese que te dice:

“Esta es una labor de los dos. Es algo que ME COMPROMETO junto contigo a lograr, porque para eso estoy aquí”.

El ginecólogo del Ángeles me ayudó mucho… “me picó la cresta” y heme aquí, 20 kilos menos (y bajando). No compré un tratamiento carísimo, no “estoy a la moda”, simplemente le di una oportunidad a lo esencial, a lo sincero… y no me arrepiento.

Insisto, si quieres ser parte de las personas que estamos convencidas de que este problema NO DEPENDE NECESARIAMENTE de ser millonario o de “morir” intentando y haciendo sacrificios… ¡contáctame!, algunos ya se animaron y no se han arrepentido.

Y yo te digo desde hoy…

“¡TÚ SÍ PUEDES Y VAS A BAJAR DE PESO!”

asiperdipeso@gmail.com

@asiperdipeso

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Comentarios en “¡Tú nunca vas a bajar de peso…!”

  • Se que no puedes verlo, pero en estos momentos te estoy aplaudiendo!!!

    besos!!

    Lilia Manjarrez 22 diciembre, 2011 18:43
  • Wow!!!!impresionante, gracias por ser ejemplo y también inspiración. Felicidades!!!

    marifer 22 diciembre, 2011 19:46
  • Estoy muy orgullosa de ti, se que todo lo que te propones lo logras y éste es el feliz comienzo para que puedas volver a ser madre. Conozco el gran trabajo que has hecho con tu hija y estoy segura que Dios te dará nuevamente la oportunidad de hacerlo y desde el cielo tu mami está muy orgullosa de la gran mujer en la que te has convertido. Besos

    Patricia de la Peña 22 diciembre, 2011 20:35
  • ¡Esa es actitud! muchas felicidades y no dejes de pasarnos la receta yo estoy apuntadísima.

    ¡Qué lástima que siga habiendo “doctores” no solo en hospitales de alto renombre que piensan en sus pacientes solo en numero$$$$$! ¡Que gusto que uno de esos individuos pudo ayudarte a aflorar ese coraje y valor dentro de tí para superarte y ser mejor!

    Un beso !

    Margarita Paez 23 diciembre, 2011 11:01
  • Gracias Patito!! Tener a personas como tú en mi vida son esenciales para lograr mucha de las metas que uno se impone en la vida.

    Eres un gran ser humano con una familia hermosa y siempre agradeceré el que nos hayas abierto las puertas de tu casa.

    Espero vernos pronto para platicar.
    Te mando un graaaan beso a ti y a todos por allá! Gracias y Dios los bendiga!

    asiperdipeso 28 diciembre, 2011 19:59
  • wuuuau !! que increíble tu historia y te aplaudo por tener esa fuerza de voluntad y de ser tan entregada y decidirte a cambiar tu vida …..asi pasa con algunos doctores que solo ven en ti símbolos de pesos no salud yo pase una experiencia con un doc que fui a visitar por que me salio una bolita en la mano y llegue y antes de ver bn que tenia ya me queria meter al quirofano y me estaba hablando de una cantidad ufff!! ya imaginaras me di la media vuelta y sali de ahi….

    annnys 26 junio, 2012 11:26
  • increible historia y no dificil de creer, xq en esta vida de todo se encuentra uno. admiro tu fuerza de voluntad y tu labor de ayudar pues tu ya pasaste x lo duro que es tener sobrepeso,, yo he intentado de todo pero a medio camino me rindo y termino subiendo mas de lo que tenia cuando empece. Espero me puedas ayudar. gracias y felecidades

    yoli rivera 11 junio, 2013 01:05
  • Necedito bajar 29 kg como lo hago

    angelica carbajak 15 febrero, 2014 09:49

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